Reverendo Eduardo Rivera, CSB

En su ministerio pastoral y al convivir con sacerdotes, el padre Rivera se sintió constantemente reafirmado en su vocación. Fueron esos momentos cuando se imaginó siendo sacerdote el resto de su vida. Llegó a la decisión de unirse a los Basilianos mediante ese mismo tipo de discernimiento.


El padre Rivera recuerda haberle preguntado a un sacerdote cómo determinar a qué orden unirse o si debía convertirse en sacerdote diocesano, y haber recibido la respuesta: «Donde más encuentres a Dios, allí es donde te llaman». «Encuentro a Dios en la pastoral universitaria, a través de mis estudios y mi educación, y esa es la base del estilo de vida basiliano», dijo el padre Rivera. «"Enséñame bondad, disciplina y conocimiento". Se trata de educación y de compartir a Cristo, el Educador, con todos».

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